Voluntariado

Desde Institució Ibars tenemos un programa de voluntariado, para todas aquellas personas que de una manera altruista quieran dedicar un pequeño espacio de su tiempo a los demás. Con la evolunción de nuestra sociedad y el aumento de la esperanza de vida, encontramos muchas personas mayores que se encuentran viviendo solas, que incluso no pueden salir de casa al no poder salvar las escaleras, con pocos recursos o aparcados en residencias u hospitales sin que nadie pueda mirar por ellos. Con este programa de voluntariado, pretendemos ofrecer compañia, realizar acompañamientos a tareas básicas, realizar la compra, ir al médico etc así como apoyo y calor para sus últimos años.

Voluntariedad
El voluntariado, la acción voluntaria, es el resultado de una libre elección, es una opción ética, personal, gratuita, que no espera retribución o recompensa. La palabra exacta no es desinterés, porque la persona voluntaria tiene interés, mucho interés y obtiene satisfacción en sus motivaciones personales.
Solidaridad
Altruismo quiere decir amor al otro, es lo contrario de egoísmo. El voluntariado, la acción voluntaria sólo existe cuando repercute en los otros, cuando su interés es colectivo, general, público. El voluntariado es un medio para dar respuesta a necesidades, problemas e intereses sociales, y no un fin en sí mismo para satisfacer a las personas voluntarias. La acción voluntaria supone un compromiso solidario para mejorar la vida colectiva.
Acción
El voluntariado no es sólo un valor ético, una actitud, sino una práctica concreta. El voluntariado se hace, es acción. Si se queda tan solo en un vago espíritu de buena persona, de buen ciudadano o ciudadana, acaba siendo algo vacío y sin sentido. Aunque también es cierto que no es posible la pura acción sin “alma”, sin valores. Pero lo que cambia el mundo, lo que enfrenta los problemas

Deberes del voluntario hacia los beneficiarios.

Entrega generosa de lo mejor de uno mismo. Actuar con profesionalidad, humanidad y eficacia en las tareas encomendadas.
Prestar al beneficiario una ayuda gratuita y desinteresada sin esperar ni aceptar ningún tipo de compensación material.
Reconocer, respetar y defender activamente la dignidad personal de los beneficiarios, conociendo y acatando la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Confidencialidad y discreción en el uso de los datos relativos a los beneficiarios.
Crear un clima de respeto mutuo, evitando posturas paternalistas.
Fomentar en los beneficiarios la superación personal y la autonomía.
Informar a los beneficiarios de manera objetiva, teniendo en cuenta sus necesidades y circunstancias personales.
Denunciar cualquier violación de los Derechos Humanos.
Potenciar el desarrollo integral como persona del beneficiario.
Comprender la situación de partida del beneficiario.
Tratar de informarle con amabilidad de los modos en que puede buscar su propio desarrollo.
Ser paciente a la hora de esperar resultados de las acciones realizadas.